La rebelión del corazón.
La ironía del amor nos juega una mala pasada, pero como masoquistas nos flagelamos pensando con el corazón y dejándonos llevar como unos niños por un caramelo, entrando en un mar de proyecciones abstractas Hipnotizados por la belleza de aquella figura y rostro que a nuestro parecer nos parece encantador, provocando un nudo en la garganta y oprimiéndonos el pecho, que es incómodo y placentero a la vez. La droga prefecta si no fuera por ser una espada de doble filo que blandimos pensando que no hay batalla que perdamos si a nuestro lado esta se encuentra. Pero quien no a sucumbido a tal momento de nuestras vidas siendo lo mejor y lo peor que nos a pasado. Solo el tiempo que se encarga de traernos más dosis de ese amor solo que de diferente recipiente igual o menos atractivo que el anterior. Pero hacernos daño está en nuestra naturaleza es como decir temer a amar es como temer a vivir.
| Fecha: 10/05/2016 | Autor: Adolfo | E-mail: gustavogarridogarrido@gmail.com | Visitas: 475 |